Fundación ENAIRE y PHotoEspaña ponen en marcha Tiempo detenido. Memoria fotográfica del confinamiento, un proyecto que reúne el trabajo de 42 fotógrafos para explorar la experiencia del confinamiento en España a través de diferentes miradas y voces narrativas.

Tiempo detenido consta de dos formatos: una exposición virtual en la que 42 fotógrafos presentan 10 fotografías de los proyectos realizados durante el estado de alarma y un fotolibro con una selección de los trabajos mostrados en dicha exposición. Carlos Spottorno, Estela de Castro, Gianfranco Tripodo, Jorquera, Lurdes R. Basolí, Manu Bravo, Paola de Grenet, José Colón, Juan Millás, Judith Prat, Rafael Trapiello, Samuel Aranda y Anna Surinyach, son algunos de los artistas de la muestra, que se podrá ver en la web oficial de PHotoESPAÑA del 1 de julio al 31 de octubre de 2020. Además, el público podrá votar al mejor trabajo en la ficha de cada autor, dejando su nombre y correo electrónico. Cada persona podrá votar tan solo una vez. El autor del proyecto más votado recibirá un premio de 3.000 euros.

El objetivo del fotolibro, editado por La Fábrica y Fundación ENAIRE, es crear una suerte de memoria fotográfica del estado de alarma en España, en la que destacarán capítulos tan importantes como el confinamiento, la urgencia médica y social, la paciente espera y la creatividad de los artistas. Esta publicación, que contará con las reflexiones de Elvira Lindo, Carlos del Amor y Mireia A. Puigventós, se presentará oficialmente en el marco de la clausura de PHotoESPAÑA 2020.

Tiempo detenido es un bello homenaje a la narración de vidas, a la suspensión del tiempo y un reflejo de un estado anímico y mental que oscila entre el olvido de uno mismo y la conciencia de sí. El tiempo que habita en las imágenes, incluyen la desesperación y la esperanza de esta nueva realidad.

Un proyecto que explora la experiencia del confinamiento a través de diferentes miradas y voces narrativas agrupadas en estas categorías: Ausencia, Urgencia, Espera y Ensoñación.

El confinamiento y la situación de crisis mundial provocada por la pandemia del coronavirus han dado un nuevo sentido a términos como urgencia, ausencia y tiempo. En un mundo detenido por la enfermedad, la urgencia y el aislamiento, las fotografías del proyecto nos hablan de la quietud y la inquietud, de una velocidad emergente y otra más lenta y pausada, de un tiempo interior y otro exterior. La vida en suspenso ha arrollado nuestras prisas y ha dejado imágenes que pasarán a formar parte de nuestra memoria.