A muchos quizá les sorprenda, pero no a los que sepan cómo funcionan los laboratorios de investigación para la industria fotoquímica, y un ejemplo de ello es Fujifilm. (1)

El Virus de Wuhan está detrás del asunto: la Administración Trump ha concedido a la firma –o lo que quedaba de ella– un préstamo de 765 millones de dólares, a efectos de poner en marcha una suerte de división farmacéutica (2), con el fin –evidente– de poder proveer de medicamentos al País cara a la defensa frente a la pandemia actual y previsibles necesidades futuras. El préstamo se produce bajo la «Ley de Producción de Defensa», que permite –entre otras cosas– reconvertir industrias civiles en otras de carácter «militar» o mejor dicho, para la defensa de la Nación.


La cosa no tiene nada de fantasiosa: en la investigación para el desarrollo de películas fotográficas no sólo se descubren moléculas que pueden ofrecer utilidad potencial para otras aplicaciones, sino que –además– se emplean «reactores» químicos que pueden aplicarse para producir toda clase de productos químicos complejos, y los medicamentos no son sino… ¡productos químicos complejos!Y puesto que conozco de primera manos ese tipo de fábricas, puedo asegurar que los estándares de calidad y pureza que pueden alcanzar igualan y muy probablemente superan los de algunos genéricos-basura producidos en China. (3)

¡Prepárense para lo nuevo de Kodak! © Kodak


No dispongo de más detalles en este momento –insisto en que la noticia es de tan sólo hace unas horas– pero entiendo que Kodak empleará, bien instalaciones fabriles «durmientes» de Rochester u otros lugares –como Minnesota– bien montará una nueva de urgencia con el «know how» existente. (4)


Por cierto, fotógrafos: ¿recordáis cuando España gozaba de industria fotográfica propia? Pues eso…


A las pocas horas de anunciarse la conversión parcial de Kodak en industria farmacéutica, surgen rumores de «inside trading» u «operaciones bajo información privilegiada» (altamente ilegales en EEUU). Así, el medio «SLATE» publica un interesante artículo de Aaron Mak, en el que denuncia movimientos sospechosos a través de la plataforma de inversiones «Robinhood» .
Lo más controvertido es que –al parecer– un tal Joe Continenza, CEO de Kodak, adquirió 47.000 acciones de su propia compañía el día 23 de junio pasado, antes de que se hiciese público el préstamo más arriba mencionado. A día de ayer, eso le habría supuesto unos beneficios de aproximadamente 200 millones de dólares. Si bien la compra de acciones propias es una operación, legal, el matiz de las fechas la pone ligeramente bajo sospecha…


A ello se suma que las acciones de Kodak experimentaron un interesante «pico» de subida justamente 24 horas antes del anuncio del préstamo de la Administración bajo la Ley de Producción de Defensa.La razón no sería otra que los responsables de Kodak se olvidaron (¿?) de colocar bajo NDA (embargo) la información cuando compartieron la información a los medios el día anterior a hacer público el préstamo.En relación a este último aspecto del préstamo, Aaron Mak añade que harían falta otros 765 millones de dólares para «mantener a flote la compañía [Kodak] hasta que la nueva farmacéutica sea rentable».


(1) Fujifilm y la industria farmacéutica

(2) Kodak ya tuvo con anterioridad una importante división médico-farmacútica, produciendo entre otros equipos las máquinas Ektachem.

(3) En los últimos años han sido relativamente frecuentes los casos de medicamentos contaminados con productos muy peligrosos –cancerígenos– procedentes de ese país.

(4) Kodak dispone todavía de 650 hectáreas de instalaciones en Rochester.

Vía VS